Visión

El propósito principal, de Superando  El Pasado, es ayudar  a las mujeres ha que superen los traumas emocionales que  han marcado su vida; y como consecuencia no les ha permitido vivir una vida normal, ya sea en la relación intima con su cónyuge, relaciones interpersonales, con su propia persona o con Dios

    1. Relaciones intimas con el cónyuge. Una mujer que ha sido objeto de abuso sexual, por lo regular tendrá problemas al momento de las relaciones sexuales. Es en ese momento que los recuerdos le vienen, haciéndole vivir, casi de forma literal, el abuso que experimento en el pasado

    2. Relaciones interpersonales. Para una persona que fue abusada, ya sea sexual, física o emocionalmente también se le hará difícil interactuar con las demás personas. Especialmente con los hombres, en cada oportunidad canalizaran su coraje contra este genero que las daño.

3. Relaciones personales. Y por si fuera poco, este tipo de personas no solo encuentra problemas para relacionarse con los demás, sino que aun, encuentra problemas para relacionarse consigo misma. Cuando la persona pasa por experiencias de este tipo, no en pocas ocasiones, se sienten culpables, y viven lamentándose y culpándose por los que les paso. A tal grado que terminan llenas de amargura y no soportándose ni así mismas.

4.  Relación con Dios. También se encuentra difícil relacionarse con Dios. ¿Y como se puede relacionar con alguien al cual también, ya sea conciente o inconscientemente, hacemos culpable de nuestras desgracias? Muchos culpan al Señor por lo que les paso, y se preguntan: “¿Por que permitió o mando esto a mi vida? A pesar de que para esto tipo de preguntas no es fácil dar una buena explicación, con calma y paciencia, durante el proceso ustedes por si solas encontraran una respuesta satisfactoria a esa valida pregunta que se han formulado por tanto tiempo. Yo la encontré, otros la han encontrado y ustedes también podrán hacerlo.

 

MEDIOS DE TERAPIAS PARA LOGRAR NUESTRO PROPOSITO

          1. Por medio del compartir su testimonio. Con esto quiero decir  que, las personas encuentran gran terapia en contar su testimonio a personas con pasados similares. Hoy a muchos se nos ha enseñado que no debemos de hablar de nuestro pasado, sobre todo cuando aun nos causa dolor, pues según ellos, eso fue ya parte del pasado, y por lo tanto, no hay que recordarlo jamás. El problema con esta enseñaza es que por mas que la persona lastimada quiera olvidarlo, guardando todo esos traumas en el baúl del pasado, tarde o temprano todos esos sentimientos reprimidos salen a flote y siguen causando mucho dolor.

       2. Por medio del Señor. Esta es la parte mas importante de todo. Es el núcleo, lo medular, y si en El, todo lo que se haga resulta estéril. Las terapias ya se por un consejero terapeuta o sicólogo, son buenas y claro que ayudan hasta cierto punto a las personas; pero están limitadas. Hay unas partes dentro de nosotros que cuando son lastimadas o rotas, ningún poder o conocimiento humano puede arreglarlas. Para esto, hay que llamar al único cirujano, que nos conoce por fuera y por dentro para que nos ayude. Este es nuestro Creador; el que nos formo de la nada y que conoce con detalle aun las mas diminuta célula que hay en nosotros.

 

3. Por medio del Perdón. Si bien es cierto, el Señor, como lo dije anteriormente, es el núcleo de todo, sin embargo, hay esta otra parte la cual es fundamental para encontrar una sanidad completa. Ya lo dije, en el evento que tuvimos El perdón es el proceso por el cual tu decides olvidar el agravio que tu victimario te hizo, dejando que Dios, se encargue de su juicio.

(Rom. 12:17-21)  7 No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. 18 Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos. 19 No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor. 20 Antes bien, «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta.» 21 No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.